Apuntes del natural 7
sep 25, 18:53
Llevo muchos días ocupado sin parar y tengo poco tiempo para caminar por la ciudad, así que ayer que tenía una reunión en Barracas y luego cosas que hacer en San Telmo, decidí ir andando del primero al segundo. Es un paseo que siempre me ha gustado: por Iriarte hasta Montes de Oca, luego por Martín García hasta Bolívar y por ahí hasta San Telmo. En el camino me encontré con algunas cosas que me llamaron la atención y que fui anotando o fotografiando, aunque no llevaba la cámara, sólo el móvil.
UNO
Lo primero que vi que me obligó a detenerme fue este cartel:

Nunca me han hecho mucha gracia las estatuas vivientes, más bien me dan cierto repelús, quizá espiritual, quizá social. Recuerdo todavía el horror que me causó una película de James Bond en el que Roger Moore vuelve al hotel para encontrar que su última chica ha sido asesinada: la habían pintado con no sé qué pintura que le había tapado los poros y se había asfixiado, o algo por el estilo. Padezco de claustrofobia y siempre me ha parecido que la pintura corporal es una especie cárcel asfixiante; cuando veo estas estatuas por la calle me da una sensación de encierro, tal vez propiciada también por su inmovilidad. Las primeras que vi fue en la Rambla de Barcelona y siempre me parecieron una especie de protesta muda por el desempleo, que en España llaman “paro”. Esta gente estaba ahí parada porque estaba parada. Pero un concurso como este ya implica una cierta profesionalización, ¿no? Ya no es aquello de pintarse de blanco y hacer un poco el tonto; ahora hay que pensar, hay que saber escoger el personaje que uno quiere representar y la mejor forma de hacerlo. Muchas estatuas vivientes aluden a personajes de la cultura popular o de la tele, con lo que se topan con un público experto y crítico… y más en un concurso.
DOS
Pasando por delante de la plaza Colombia, vi a una señora mayor haciéndole una foto a su nieto. No tiene nada de raro, ¿no? Pero se la hacía con un teléfono móvil, y el nieto le hacía fotos a ella también con otro móvil. Estaban jugando, pero tecnológicamente, como si fueran adolescentes. Y pensé, Mira la abuela, qué moderna. Fue una escena urbana del futuro.
TRES

CUATRO

Ya había visto este carro antes, pero nunca le había hecho una foto. Pertenece a una empreza de mudanzas que parece recién incorporada al siglo XX. El carro ya no va con caballos sino enganchado a un auto, pero es bien fácil imaginar que en cualquier momento puede salir el transportista de algún lado tirando de un caballo para ir a hacer una mudanza. Eso sería genial.
CINCO

Llegando a San Telmo, ya me preocupé por orientarme e ir adonde tenía que ir, pensando en cosas que tenía que hacer, y dejé de mirar.

3 Respuesta a "Apuntes del natural 7"
sep 26, 03:26
Que placer caminar por la ciudad, trazandose itinerarios.
Un abrazo, Bruno
PD: La película de Bond, es “Goldfinger”, y en esa oportunidad lo personifica Connery.
sep 26, 22:28
El punto 3 me hizo recordar inmediatamente (antes de leer el texto) a la esquina de Av. Constitución y el Río en Valencia, frente a la Torreta, además tiene la misma luz, impecable tu comparación.
La frase final del texto: “Llegando…” me encantó, es poesía, te estás haciendo un porteño hecho y derecho, cosa que venía intuyendo hace algunos posts.
Un saludín
sep 27, 02:50
Bruno, ¿sabes que pensé en preguntártelo antes de escribirlo? Con las prisas ya no lo hice. Menos mal que entraste y aclaraste.
Ingrid, la luz de Valencia y la de Buenos Aires se parecen mucho, sobre todo en primavera y otoño. La luz es una de las cosas que más me gusta de las dos ciudades.
¿De verdad crees que me estoy volviendo porteño?
Saludos
rc