Paseos por San Cristobal
jun 13, 10:37
Salgo a la calle a dar una vuelta, un paseo. Es cuestión de respirar, de pensar. Pienso mejor cuando tengo el cuerpo y los sentidos ocupados. A veces salgo a “caminar un texto”, y el ritmo de un poema depende del ritmo de mis pasos por la ciudad. A veces salgo a dar ese paseo con un amigo, sirve para hablar, para negociar una idea, un proceso artístico. Así, últimamente con Leonello Zambón, amigo, socio y vecino.
Hace unas semanas teníamos que hablar de La Expedición que estamos haciendo juntos. El paseo nos llevó desde Constitución, atravesando San Cristobal, hasta Boedo y de vuelta. Luego ha habido mucho trabajo, y hace unos días, Leo me envió un mail diciendo que echaba de menos nuestros paseos. Sugerí que hiciésemos algo parecido a la vez anterior pero con una cámara, así que las fotos son del segundo paseo, mientras que las impresiones se mezclan entre uno y otro.
Le sugerí desayunar en mi bar habitual (esquina de San Juan y Rincón, ver mapa de bares para fumadores) y luego, para seguir hablando enfilamos por San Juan hacia arriba, al oeste.
Una tienda de ropa con las vidrieras, los espejos, las puertas y otros apliques art nouveau, que siempre me llamó la atención ha desaparecido. Esos elementos decorativos siguen ahí, pero ahora hay una ferretería.

La iglesia era una especie de collage gótico de ladrillo revocado (simulando piedra). “El kitsch antes del kitsch”, dijo Leo, y nos acordamos de la catedral de La Plata, que vendría a ocupar el primer puesto del kitsch en la categoría “Arquitectura religiosa”.
En el primer paseo, agarramos Cochabamba hasta la Plaza Martín Fierro; en el segundo, Pavón y luego Juan de Garay hasta Av. Chiclana, luego Deán Funes hasta Cochabamba y la plaza.
Para el segundo paseo salimos más tarde, hacia la hora del almuerzo, y paramos en un chiringuito para obreros, bastante barato en la esquina de Pichincha y Pavón. Subiendo por Pavón, en la esquina de Matheu encontramos un lugar donde venden ropa y equipamiento de trabajo. Nos gustaron los maniquíes en la calle.


Más adelante, cuando habíamos pasado por Plaza Martín Fierro y salido de nuevo a Av. San Juan, no pudimos evitar hacer fotos de una pizzería, “La 1 del Norte”.

No cabe duda de que este tipo de márketing está pasado de moda. Pero me encanta que se mantenga esta celebración de la gordura, del amor expresado comiendo. Y me encanta el humor tranquilo de estas ventanas pintadas. Pero también me gusta que sobrevivan estos locales, más fáciles de encontrar en el sur de la ciudad (al sur de Rivadavia), que en el norte, más dado a los modos y las modas europeos y norteamericanos.

Sobre la Plaza Martín Fierro quiero escribir un post más adelante. Creo que la plaza es lo suficientemente interesante y particular como para hacerle ese pequeño homenaje.
